ComunidadUGAP
Columna UGAP
" Si los anunciantes se gastaran la misma cantidad de dinero en mejorar sus productos de lo que se gastan en anunciarlos, ni siquiera necesitarían anunciarlos."
Will Rogers

COLUMNA

Lo bueno y lo malo de Facebook

Fecha:05-03-2018

Nestor Ahumada

Escritor invitado

En un evento reciente, Sean Parker fundador de Napster y uno de los primeros inversionistas de Facebook expuso el lado más oscuro de la red social al afirmar: “Desde un principio, Mark (Zuckerberg) pensó la plataforma para consumir y alienar a las personas sabiendo que al hacerlo crearía un monstruo. Su misión fue desarrollar un mecanismo capaz de consumir la mayor cantidad de tiempo y atención de las personas como fuera posible”. En ese foro Parker también comento: “Solo Dios sabe lo que Facebook le está haciendo a los cerebros de nuestros hijos”.

Esta no es la primera vez que alguien en Silicon Valley ha levantado banderas rojas sobre los peligros de las redes sociales y el internet. La verdad es que la experiencia socio-medial está diseñada fundamentalmente para entregar placer en forma de validación. Cada alarma, notificación, icono etc. ha sido planteado para motivar un uso compulsivo: “Es un aro de retroalimentación que explota una vulnerabilidad importante de la psique humana: la validación social.”

El propósito generalizado de las redes sociales es conectar multitudes afines a través del intercambio de comentarios, archivos, imágenes y el reflejo de estados de ánimo. Otra definición describe que estas plataformas existen para la difusión de información…muchas veces de dudosa y cuestionable veracidad. Sin embargo, su alta percepción de veracidad y credibilidad es incuestionable. He ahí el peligro latente de su potencial.

No es que las redes sociales estén solas en este asunto. La televisión por cable y los programas de radio son poderosos agentes de polarización, lo que pasa es que las redes sociales además de polarizar tienen una capacidad única para amplificar y por la manera en que trabajan, ejercen un poder de influencia excepcional.

¿Qué puede llegar a pasar? El consenso es que el público se adaptara como siempre: una reciente encuesta en los Estados Unidos revelo que solo el 37% de las personas confían en la veracidad de la información transmitida desde redes sociales. Esto es la mitad del porcentaje que ostentan los medios impresos.

De la misma manera como el consumidor evoluciono para dejar de comprar la primera cosa que los anunciantes pusieran en frente suyo a discriminar, ponderar y elegir racionalmente que es lo que quiere comprar; el usuario de la redes llegara a madurar hasta desarrollar un buen criterio sobre lo que puede ser contenido creíble y el que es difamatorio.

En los países desarrollados el usuario promedio revisa su móvil unas dos mil seiscientas veces. En un mercado ideal, nuestra industria seria movida por la entrega del valor más que el amasamiento de riqueza, pero imagine…¿Qué pasaría si cada una de las dos mil seiscientas veces que una persona acude a su móvil para enterarse de lo que pasa en el mundo, el contenido que recibe es valioso, útil, relevante, bien intencionado y honesto? Amplifíquelo por miles, millones…imagine…

« Regresar a Menu